VertigoByte ← Todos los artículos
Una fila de puntos luminosos espaciados por igual sobre una línea, con un péndulo encima que marca un ritmo tranquilo y constante
Guía para tu negocio

Cada cuánto subir algo a las redes de tu negocio

VertigoByte · Albacete — 3 min de lectura

Abres Instagram para subir una foto de la tienda y, de paso, ves a esa peluquería dos calles más abajo que publica tres veces al día. Cierras la aplicación con esa vocecita de siempre: «no doy abasto». Y acabas sin subir nada. Así, semana tras semana.

Pues la pregunta que te ronda —¿cada cuánto hay que publicar?— tiene una respuesta más tranquila de lo que parece. No es «cuanto más, mejor». Es «lo que puedas mantener sin odiarlo». Aquí va cómo dar con tu ritmo.

1.Mejor poco y fijo que mucho a rachas

Lo que mata la presencia de un negocio en redes no es publicar poco: es publicar a rachas. Una semana cinco cosas, luego mes y medio en silencio. El que te sigue no lleva la cuenta de cuántas veces subes algo; lo que nota es si pareces un sitio vivo o uno que cerró. Dos publicaciones a la semana, todas las semanas, dejan mejor sabor que diez de golpe y después nada. Ve a por constancia, no a por volumen.

2.Elige un ritmo que puedas cumplir hasta en tu peor semana

Siéntate y piensa en la semana que peor te viene: la de más faena, la de los niños malos, la de que no paras. ¿Qué podrías subir aunque fuera esa semana? Si la respuesta honesta es «una cosa», tu ritmo es una a la semana. Empieza por ahí. Es mucho mejor prometerte poco y cumplirlo que marcarte un publicación diaria que aguantas doce días y sueltas. Siempre puedes subir si un día quieres; lo que no puedes es quedar mal contigo.

Unas pocas tarjetas con ideas preparadas van pasando de una en una a la pantalla de un móvil
Si dejas media docena de ideas apuntadas, no pierdes la mañana pensando qué subir.

3.Ten media docena de ideas preparadas

La mayoría de las semanas no fallas por falta de ganas: fallas porque te sientas delante del móvil, no sabes qué poner y lo dejas para luego. Se arregla antes. Dedica un rato un día tranquilo a apuntar seis o siete ideas sencillas: el plato del día, un antes y un después, una duda que te preguntan mucho, la cara de quien atiende. Las tienes en una nota del teléfono y, cuando toque subir, solo eliges una. Pensar y publicar en días distintos te cambia la vida.

4.Mira qué día y a qué hora te leen

No publiques a ciegas. Al cabo de unas semanas tus propias redes te dicen a qué hora está tu gente mirando el móvil y qué tipo de cosas paran el dedo. A lo mejor resulta que el domingo por la tarde te ven el triple, o que las fotos de la trastienda gustan más que las del producto colocado. No hace falta estudiar nada raro: fíjate un poco cada mes y mueve el ritmo hacia donde la cosa funciona. Ajustar sobre la marcha vale más que acertar a la primera.

¿Y si lo de las redes dejara de ser una cosa más en tu lista?

En Lume llevamos las redes de negocios locales como el tuyo: ritmo fijo, fotos y textos cuidados, y tú a lo tuyo. Échale un ojo con calma y, si te encaja, nos cuentas tu caso sin compromiso.

Ver cómo funciona Lume →

Si andas empezando y lo de las redes aún te agobia, tenemos otra guía para arrancar sin volverte loco: redes sociales para tu negocio de barrio. Y si lo que quieres es que ese esfuerzo te traiga clientes nuevos, mira también cómo sacarle partido a tus reseñas de Google.

VertigoByte · Albacete