Antes de llamarte o de acercarse, la gente hace una cosa: mira tus fotos. Las de tu ficha de Google, las de tu Instagram, las que salen cuando buscan tu nombre. Y en esos dos segundos deciden si les apeteces o si siguen bajando. Muchas veces esa es toda la entrevista que tienes.
Lo bueno es que no hace falta un fotógrafo ni un pastón. Con el móvil que llevas en el bolsillo y un poco de criterio se arregla. Aquí van cuatro cosas que puedes revisar esta misma tarde.
1.Enseña tu sitio de verdad, no fotos de catálogo
La foto de un banco de imágenes se nota a la legua, y lo que transmite es justo lo contrario de lo que quieres: que ahí no hay nadie. Quien mira tu negocio busca saber cómo es entrar por la puerta. Enséñale eso: tu local con la luz que tiene a media mañana, el rincón donde atiendes, el plato tal y como sale de la cocina, la silla donde se va a sentar. Lo real gana siempre a lo bonito de mentira.
2.La primera foto es tu escaparate
En Google y en redes, la mayoría solo ve una imagen: la de portada. Es la que tiene que hacer todo el trabajo. Elige la que mejor cuente qué eres de un vistazo, que se entienda sin leer nada. Que esté bien de luz, recta y limpia. Si tu portada lleva ahí colgada dos años y ni te acuerdas de cuál es, ese es el primer sitio por donde empezar.
3.Que se vean las caras
Detrás de un negocio local hay personas, y eso es justo lo que te diferencia de una cadena. Sal tú, sale tu equipo, sale quien atiende en el mostrador. No hace falta posar ni sonreír a la fuerza: vale una foto trabajando, colocando el género, hablando con alguien. La gente confía antes en una cara que en un logo, y le da un empujón para cruzar la puerta.
4.Renuévalas de vez en cuando
Un álbum congelado en el tiempo envejece rápido. No hace falta mucho: cada pocas semanas, una foto nueva. Lo que has cambiado en el local, un producto de temporada, cómo lo dejáis por Navidad. Además, la gente que pasa a menudo por tu ficha nota que hay movimiento, y eso da sensación de negocio vivo. Ponte un recordatorio y hazlo con calma; una al mes ya es más de lo que hace casi nadie de tu calle.
Y una cosa que va de la mano: cuando alguien te deja una reseña, muchas veces también sube su foto. Cuídalas y contéstalas, porque suman a la imagen que la gente se hace de ti (te lo contamos en cómo aprovechar las reseñas de Google). Si además estás dando tus primeros pasos en redes, este otro te viene bien: redes sociales para tu negocio, por dónde empezar.
¿Y si de las fotos y las redes se encargara alguien por ti?
Eso es lo que hacemos en Lume: llevamos las redes de tu negocio para que salgas bien y con constancia, sin que tengas que estar tú a todo. Échale un ojo con calma y nos cuentas tu caso, sin compromiso.
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